Cada día, los consultorios médicos en México manejan información extremadamente sensible como diagnósticos, resultados de laboratorio, historias clínicas completas. Y la mayoría de estas conversaciones suceden por canales que nunca fueron diseñados para proteger datos médicos: WhatsApp, correo electrónico personal, mensajes de texto.
Los profesionales de la salud enfrentan una realidad compleja: sus pacientes esperan respuestas rápidas por mensajería instantánea, pero las leyes mexicanas (específicamente la LFPDPPP y la NOM-024-SSA3-2012) exigen protocolos estrictos para el manejo de información de salud.
Además, las amenazas son reales. El ataque de ransomware WannaCry afectó a cientos de instituciones médicas globalmente, bloqueando el acceso a expedientes clínicos y paralizando operaciones durante días.
Esta guía está diseñada para usted, dueño de clínica o administrador de consultorio en México. Le explicaremos cómo proteger la privacidad del paciente en cada punto de contacto digital, desde la primera consulta por WhatsApp hasta el envío de resultados por correo electrónico. Aprenderá qué exige realmente la normativa mexicana, cuáles son las vulnerabilidades más peligrosas en su comunicación diaria y qué soluciones técnicas concretas puede implementar sin convertir su consultorio en un búnker digital.
Al terminar este artículo, tendrá un marco claro para evaluar sus canales de comunicación actuales, identificar riesgos inmediatos y construir un protocolo de seguridad que proteja tanto a sus pacientes como la reputación de su clínica.
¿Qué es la seguridad de datos en la comunicación sanitaria?
La seguridad de datos en el contexto médico se refiere al conjunto de medidas técnicas, organizativas y legales que protegen la información de salud contra accesos no autorizados, modificaciones indebidas o pérdida accidental. Cuando hablamos de comunicación sanitaria, estos principios se aplican a cada mensaje, llamada, correo electrónico o formulario web que intercambia con sus pacientes.
La confidencialidad es el núcleo de esta protección. Significa que solo las personas autorizadas (el paciente, su médico tratante y el personal clínico con función específica) pueden acceder a la información médica.
Este principio se complica en la práctica cuando el recepcionista usa su WhatsApp personal para confirmar citas, o cuando un asistente reenvía resultados de laboratorio por correo sin cifrado.
Los siete principios de seguridad de datos que debe conocer son:
- confidencialidad (solo personas autorizadas acceden);
- integridad (los datos no se modifican sin autorización);
- disponibilidad (la información está accesible cuando se necesita);
- autenticación (verificación de identidad de usuarios);
- autorización (permisos específicos por rol);
- auditoría (registro de quién accedió a qué información);
- y no repudio (imposibilidad de negar acciones realizadas).
En la relación clínica-paciente, estos principios se traducen en prácticas concretas. La confidencialidad exige que las conversaciones de WhatsApp sobre síntomas se realicen en canales empresariales, no personales. La integridad significa que nadie puede alterar un diagnóstico registrado en la historia clínica electrónica sin dejar rastro. La disponibilidad implica que, si su sistema sufre un ciberataque, usted tiene copias de seguridad para seguir atendiendo pacientes.
La privacidad del paciente va más allá de la confidencialidad. Incluye el derecho del paciente a controlar quién accede a su información, con qué propósito y durante cuánto tiempo.
Un paciente puede autorizar que comparta su expediente con un especialista externo, pero negar el permiso para usarlo en estudios de investigación.
Esta distinción es fundamental para entender las obligaciones legales en México.
Marco legal en México: LFPDPPP y NOM-024 vs. HIPAA
- La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares (LFPDPPP), vigente desde 2010, es la norma que rige cómo maneja los datos personales en su consultorio privado. Esta ley considera los datos médicos como "datos personales sensibles", lo que implica requisitos más estrictos que para información comercial común. Requiere que obtenga consentimiento explícito, por escrito o por medios electrónicos verificables, antes de procesar cualquier información de salud.
- La NOM-024-SSA3-2012 complementa la LFPDPPP específicamente para sistemas de información de registro electrónico en salud. Establece estándares técnicos para la gestión, confidencialidad y seguridad de expedientes clínicos electrónicos. Exige controles de acceso basados en roles, respaldos periódicos, y trazabilidad completa de modificaciones. Si utiliza un software médico, este debe cumplir con los criterios de esta norma.
- Los Derechos ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación y Oposición) son la columna vertebral de la protección de datos en México. Cualquier paciente puede solicitar acceso a su expediente completo, corregir información incorrecta, cancelar datos cuando considere que no se utilizan conforme al aviso de privacidad, u oponerse al tratamiento de su información para fines específicos. Su clínica debe tener procedimientos claros para atender estas solicitudes en un plazo máximo de 20 días hábiles.
- Muchos profesionales de la salud en México mencionan HIPAA al hablar de seguridad de datos. HIPAA (Health Insurance Portability and Accountability Act) es la ley estadounidense que regula la privacidad de información médica. Solo aplica si atiende pacientes de Estados Unidos o trabaja con aseguradoras estadounidenses.
Para consultorios privados mexicanos que atienden población local, la LFPDPPP es su marco legal obligatorio. Puede conocer más sobre estas diferencias en nuestro análisis de HIPAA en México.
- COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) supervisa el cumplimiento de normativas sanitarias, aunque la autoridad específica para protección de datos personales es el INAI (Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales). Las sanciones por incumplimiento pueden superar los 30 millones de pesos, sin contar demandas civiles de pacientes afectados.
| Aspecto | LFPDPPP (México) | HIPAA (EE.UU.) | NOM-024-SSA3-2012 |
|---|---|---|---|
| Ámbito de aplicación | Consultorios privados en México | Entidades cubiertas en EE.UU. | Sistemas de registro electrónico en salud (México) |
| Consentimiento | Explícito y por escrito para datos sensibles | Implícito para tratamiento, explícito para usos secundarios | Requerido para acceso a expediente electrónico |
| Derechos del paciente | ARCO (Acceso, Rectificación, Cancelación, Oposición) | Acceso, corrección, restricciones de divulgación | Acceso al expediente digital |
| Sanciones | Hasta 30+ millones de pesos mexicanos | Multas de hasta $50,000 por violación | Sanciones administrativas por COFEPRIS |
| Autoridad reguladora | INAI | HHS Office for Civil Rights | COFEPRIS / Secretaría de Salud |
Vulnerabilidades en los canales de comunicación cotidianos
WhatsApp es el canal favorito de muchas clínicas para coordinar citas y responder consultas rápidas. Sin embargo, presenta riesgos graves de seguridad.
- Primero, la versión personal de WhatsApp almacena los mensajes en el dispositivo del empleado, no en servidores controlados por su clínica. Si ese teléfono se pierde o el empleado renuncia sin borrar conversaciones, información médica sensible queda fuera de su control.
- Segundo, el cifrado de extremo a extremo protege el mensaje en tránsito, pero no protege contra errores humanos: enviar el resultado de un estudio al contacto equivocado porque dos pacientes tienen nombres similares.
El correo electrónico tradicional es particularmente vulnerable. Los mensajes viajan sin cifrado a través de múltiples servidores antes de llegar al destinatario. Cualquier administrador de sistemas en esa cadena puede, técnicamente, leer el contenido. Además, el phishing (suplantación de identidad por correo) es extremadamente común en el sector salud.
Los ciberdelincuentes envían correos que parecen provenir de laboratorios, farmacéuticas o incluso de COFEPRIS, solicitando que haga clic en enlaces maliciosos o descargue archivos infectados con malware.
Los formularios de contacto en su sitio web son otro punto vulnerable. Si el formulario no usa conexión segura (HTTPS con certificado SSL válido), los datos que el paciente ingresa (nombre, teléfono, motivo de consulta) viajan sin protección. Los hackers pueden interceptar esta información en redes públicas de WiFi.
Peor aún, muchos formularios web almacenan las respuestas en bases de datos sin cifrado, accesibles para cualquiera con credenciales de administrador del sitio.
Los canales de mensajería instantánea no empresariales (Telegram, Facebook Messenger, SMS) comparten problemas similares. No ofrecen controles de acceso por roles, no registran auditorías de quién accedió a qué conversación, y mezclan comunicación personal con comunicación profesional.
Cuando un asistente médico usa su cuenta personal de Telegram para enviar indicaciones postoperatorias, no existe separación entre su vida privada y la información confidencial de pacientes.
Los ciberdelincuentes encuentran estos canales atractivos porque las instituciones médicas suelen combinar tecnología moderna (software especializado) con prácticas informales de comunicación (WhatsApp personal). Esta inconsistencia crea brechas que los atacantes explotan. Además, muchas clínicas pequeñas carecen de personal de ciberseguridad dedicado, lo que dificulta la detección temprana de amenazas.
La ingeniería social es particularmente efectiva en estos canales informales. Un atacante puede hacerse pasar por un paciente urgente y solicitar que le reenvíen resultados "porque cambió de teléfono".
Sin protocolos claros de verificación de identidad, el personal puede compartir información sin confirmar que habla con la persona correcta.
Principales amenazas cibernéticas: del ransomware al fraude de identidad
Los ataques de ransomware representan la amenaza más disruptiva para clínicas y hospitales. El malware cifra todos los archivos en su servidor:
- expedientes clínicos;
- agendas;
- bases de datos de facturación.
Los ciberdelincuentes exigen un rescate (generalmente en criptomonedas) para proporcionar la clave de descifrado.
El ataque WannaCry en 2017 afectó sistemas de salud en 150 países, cancelando cirugías y obligando a atender pacientes con registros en papel.
- El impacto clínico es inmediato. Sin acceso a historias clínicas electrónicas, los médicos no conocen alergias medicamentosas, tratamientos previos o resultados de estudios anteriores. Esto aumenta el riesgo de errores médicos y complica diagnósticos.
- El impacto financiero también es severo: además del rescate (que puede superar los $100,000 USD), está el costo de tiempo inactivo, contratación de expertos en seguridad informática y posibles demandas de pacientes cuyos datos fueron comprometidos.
El phishing médico ha evolucionado significativamente. Los atacantes investigan su clínica en redes sociales, identifican nombres de médicos y empleados, y envían correos personalizados que parecen legítimos.
Un mensaje típico: "Dr. García, adjunto los resultados del paciente López que solicitó esta mañana. Requiere su revisión urgente." El archivo adjunto contiene malware que, al abrirse, instala software espía en su red completa.
La violación de datos tiene consecuencias más allá de lo técnico. Cuando información médica confidencial se filtra (ya sea por ciberataque o error humano), afecta directamente la confianza del paciente. Estudios internacionales muestran que hasta el 70% de pacientes considerarían cambiar de proveedor médico después de una filtración de información. La reputación que construyó durante años puede dañarse en días.
El malware no solo cifra o roba datos. Algunas variantes modifican registros médicos, alterando dosis de medicamentos prescritos, eliminando alergias documentadas o cambiando grupos sanguíneos. Estos cambios pueden pasar desapercibidos durante semanas, poniendo en riesgo la seguridad física de pacientes. La prevención requiere sistemas con control de versiones y auditoría completa de modificaciones.
Los ataques a la cadena de suministro también afectan a clínicas pequeñas. Si su proveedor de software médico sufre una brecha de seguridad, su información también está comprometida. Este tipo de ciberataque se volvió tristemente famoso con casos donde los hackers accedieron a millones de registros médicos infiltrándose en empresas de tecnología que servían a múltiples instituciones de salud.
Soluciones técnicas para una comunicación segura
El cifrado de datos es su primera línea de defensa. Debe aplicarse en dos momentos críticos:
- en tránsito (cuando la información viaja entre dispositivos);
- y en reposo (cuando está almacenada en servidores o bases de datos).
El cifrado en tránsito usa protocolos como TLS/SSL para proteger conexiones web, asegurando que si alguien intercepta la comunicación, solo vea caracteres ilegibles. El cifrado en reposo protege archivos almacenados, de modo que incluso si un atacante accede al servidor físico, no puede leer el contenido sin las claves de descifrado.
La historia clínica electrónica (HCE) segura debe incluir cifrado de extremo a extremo como estándar, no como función opcional.

Medesk implementa este nivel de protección tanto para almacenamiento como para transmisión de datos clínicos, cumpliendo con los estándares del GDPR europeo, además de las normativas mexicanas. Esto significa que la información de sus pacientes está protegida con los mismos protocolos que usan instituciones financieras de primer nivel.
El control de acceso por roles (RBAC, por sus siglas en inglés) resuelve un problema fundamental: no todos en su clínica necesitan acceso a toda la información. Un recepcionista necesita ver la agenda y datos de contacto, pero no diagnósticos ni resultados de laboratorio. Un médico especialista invitado necesita acceso temporal al expediente de un paciente específico, no a toda la base de datos.

Medesk permite configurar permisos granulares, definiendo exactamente qué puede ver, modificar o eliminar cada usuario según su función.
La auditoría de datos clínicos genera un registro inmutable de cada acción: quién accedió a qué expediente, cuándo, desde qué dispositivo y qué modificaciones realizó. Este registro es crucial para detectar accesos no autorizados (un empleado revisando expedientes sin justificación clínica), investigar incidentes de seguridad, y cumplir con requisitos de la NOM-024-SSA3-2012. Si un paciente ejerce sus derechos ARCO y solicita saber quién ha accedido a su información, usted puede proporcionar un reporte completo.
Los portales del paciente seguro reemplazan canales inseguros como WhatsApp o correo personal. En lugar de enviar resultados por email, el sistema notifica al paciente que tiene información disponible en su portal del paciente. El paciente inicia sesión con autenticación verificada y descarga sus documentos en un entorno cifrado.
Las ventajas son múltiples:
- control total de acceso;
- registro de auditoría;
- cumplimiento normativo automático;
- y mejor experiencia para el paciente.
La autenticación de dos factores (2FA) agrega una capa adicional de protección más allá de contraseñas. Incluso si un ciberdelincuente obtiene la contraseña de un empleado (por phishing o filtración de datos), no puede acceder al sistema sin el segundo factor de autenticación:
- un código temporal enviado al teléfono del usuario;
- una aplicación de autenticación;
- o incluso datos biométricos.
La seguridad de la conexión requiere infraestructura básica pero crítica. Todos los dispositivos que acceden a información médica deben conectarse a redes protegidas (WiFi con encriptación WPA3, VPN para acceso remoto), nunca a redes públicas sin protección. Los navegadores deben estar actualizados, con certificados SSL válidos verificados antes de ingresar credenciales. Estas medidas técnicas, aunque parezcan obvias, se descuidan frecuentemente en clínicas pequeñas.
| Solución Técnica | Qué Protege | Nivel de Implementación | Impacto en Operación Diaria |
|---|---|---|---|
| Cifrado de extremo a extremo | Datos en tránsito y reposo | Avanzado | Ninguno (transparente para usuarios) |
| Control de acceso por roles | Accesos no autorizados internos | Intermedio | Mínimo (configuración inicial, luego automático) |
| Portal del paciente seguro | Comunicación insegura (WhatsApp, email) | Intermedio | Positivo (reduce mensajes y llamadas) |
| Autenticación de dos factores | Robo de contraseñas | Básico | Bajo (15 segundos adicionales en inicio de sesión) |
| Auditoría automática de accesos | Responsabilidad y cumplimiento normativo | Avanzado | Ninguno (opera en segundo plano) |
| Copias de seguridad cifradas | Ransomware y pérdida de datos | Básico | Ninguno (proceso automatizado) |
Seguridad en el marketing médico y redes sociales
Los formularios de contacto en su sitio web son frecuentemente el primer punto de interacción digital con pacientes potenciales. Debe asegurar que estos formularios cumplan con protección de datos personales desde el diseño. Esto implica:
- conexión HTTPS obligatoria;
- aviso de privacidad visible antes de enviar información;
- recopilación únicamente de datos necesarios (evite solicitar información médica detallada en formularios públicos);
- y almacenamiento cifrado con acceso restringido.
La publicidad médica en redes sociales (Facebook, Instagram, Google Ads) presenta desafíos específicos. Aunque las plataformas ofrecen herramientas sofisticadas de segmentación, debe evitar usar listas de pacientes actuales para crear audiencias personalizadas.
Cargar una base de datos de correos electrónicos o teléfonos de pacientes a Facebook Ads viola su privacidad y la LFPDPPP. En cambio, use segmentación demográfica general y permita que los pacientes interesados se acerquen voluntariamente.
Las políticas de privacidad en su sitio web no son decorativas. Deben explicar claramente:
- qué datos recopila (nombre, correo, teléfono en formularios; cookies de navegación);
- para qué los usa (agendar citas, enviar recordatorios, mejorar el sitio);
- con quién los comparte (laboratorios externos, si aplica);
- cuánto tiempo los conserva;
- y cómo el paciente puede ejercer sus derechos ARCO.
El lenguaje debe ser claro y accesible, no repleto de términos legales incomprensibles.
El manejo de testimonios y casos de éxito en redes sociales requiere consentimiento explícito separado. Que un paciente autorice el tratamiento médico no significa que autorice compartir su experiencia públicamente. Debe obtener consentimiento por escrito específicamente para usar testimonios, fotografías o videos con fines de marketing.
Idealmente, anonimice la información: "Paciente de 45 años con diabetes tipo 2" en lugar de nombres completos.
La captación de pacientes mediante contenido educativo (blogs, videos, infografías) es una estrategia efectiva y segura cuando se maneja correctamente. Puede compartir información médica general sin comprometer datos individuales. Por ejemplo, un artículo sobre "Síntomas de hipertensión que no debe ignorar" educa a su audiencia sin mencionar casos específicos. Esta estrategia construye confianza y atrae pacientes interesados en atención médica excepcional sin riesgos de privacidad.
La transparencia en redes sociales sobre sus prácticas de seguridad puede ser una ventaja competitiva. Comunicar que su clínica usa sistemas certificados, que cifra información médica, y que cumple estrictamente con la LFPDPPP genera confianza en pacientes cada vez más preocupados por su privacidad digital.
No revele detalles técnicos específicos (qué software usa, qué configuraciones de seguridad), pero sí comunique su compromiso general con la protección de datos.
Los chatbots y herramientas de interacción automática deben configurarse cuidadosamente. Si implementa un asistente virtual en su sitio web para responder preguntas frecuentes, programe respuestas que eviten solicitar información médica sensible.
Frases como "Para discutir su condición específica, por favor agende una consulta" en lugar de "¿Qué síntomas experimenta?" que invita a compartir datos de salud en un canal no seguro.
Checklist de prevención para consultorios médicos
- Las actualizaciones de software son su primera línea de defensa contra vulnerabilidades conocidas. Configure actualizaciones automáticas en todos los dispositivos que manejan información médica: computadoras de escritorio, tablets, teléfonos del personal. Esto incluye el sistema operativo, el software médico, navegadores web, y aplicaciones de productividad.
Las organizaciones de atención médica que posponen actualizaciones "para no interrumpir operaciones" se convierten en blancos fáciles para ciberdelincuentes que explotan vulnerabilidades ya parcheadas.
- El manejo de contraseñas debe seguir estándares profesionales. Exija contraseñas de al menos 12 caracteres, combinando mayúsculas, minúsculas, números y símbolos. Prohíba contraseñas obvias (nombres de familiares, fechas de nacimiento, "123456"). Implemente cambios obligatorios cada 90 días.
Considere un gestor de contraseñas empresarial que genera y almacena contraseñas complejas, eliminando la tentación de personal de reutilizar la misma contraseña en múltiples sistemas.
- La autenticación de dos factores (2FA) debe ser obligatoria para todo el personal que accede a datos médicos. Configure 2FA en su software médico, correo electrónico corporativo, y cualquier sistema que contenga información de pacientes. La molestia mínima de ingresar un código adicional al iniciar sesión se compensa enormemente con la protección contra acceso no autorizado. Los ataques de phishing son mucho menos efectivos cuando robar una contraseña no es suficiente para comprometer el sistema.
- La capacitación del personal no puede limitarse a una sesión anual genérica. Implemente entrenamientos trimestrales específicos sobre:
- identificación de correos de phishing (con ejemplos reales);
- procedimientos correctos para verificar la identidad de pacientes por teléfono o mensaje;
- manejo seguro de dispositivos móviles;
- y protocolos de respuesta ante incidentes sospechosos.
El personal debe saber a quién reportar si recibe un correo sospechoso o nota actividad inusual en el sistema.
- Las copias de seguridad son su póliza de seguro contra ransomware. Configure respaldos automáticos diarios de toda la información crítica:
- expedientes clínicos;
- bases de datos de pacientes;
- agendas;
- facturación.
Almacene copias en ubicaciones separadas (servidor local más almacenamiento en la nube cifrado, o discos externos almacenados físicamente fuera de la clínica). Pruebe la restauración de respaldos trimestralmente. Una copia de seguridad que no puede restaurarse es inútil cuando realmente la necesita.
- Los protocolos de seguridad física complementan las medidas digitales. Restringa el acceso físico a servidores y equipos que almacenan información médica. Use cerraduras en salas de IT, videovigilancia en áreas críticas.
Implemente políticas de escritorio limpio: los empleados no deben dejar documentos con información de pacientes visibles cuando se alejan de sus escritorios. Los dispositivos móviles deben tener bloqueo automático después de ingresos cortos de inactividad.
- La gestión de dispositivos personales del personal (política BYOD) requiere reglas claras. Si permite que empleados usen teléfonos personales para asuntos laborales, establezca requisitos mínimos:
- contraseñas fuertes;
- cifrado de dispositivo habilitado;
- instalación de software de gestión móvil empresarial que permita borrado remoto si el teléfono se pierde.
Idealmente, proporcione dispositivos corporativos para separar completamente el uso personal del profesional.
Protocolo de respuesta ante una brecha de seguridad
La contención inmediata del daño debe activarse en cuanto detecte o sospeche una violación de datos.
- Desconecte los sistemas afectados de la red para evitar la propagación del malware o el acceso continuo del atacante.
- No apague las computadoras (esto puede eliminar evidencia digital valiosa en memoria RAM), simplemente desconéctelas de internet.
- Notifique inmediatamente a su proveedor de servicios IT o especialista en ciberseguridad.
La evaluación del alcance determina qué información fue comprometida y cuántos pacientes están afectados. Revise registros de auditoría (logs del sistema) para identificar qué datos fueron accedidos, copiados o modificados. Determine si el incidente fue causado por ataque externo, error interno o acceso no autorizado de empleado. Esta información es crucial para notificaciones posteriores y para prevenir recurrencias.
La notificación a autoridades sanitarias y de protección de datos es obligatoria en México.
Si la brecha afectó datos personales sensibles (información médica), debe notificar al INAI dentro de las 72 horas posteriores a tener conocimiento del incidente.
La notificación debe incluir:
- naturaleza de la violación;
- datos afectados;
- medidas de contención implementadas;
- y acciones para prevenir futuros incidentes.
El incumplimiento de esta obligación agrava las sanciones.
La comunicación transparente con pacientes afectados construye o destruye confianza. Notifique directamente a cada paciente cuya información fue comprometida, explicando:
- qué datos específicos fueron afectados;
- qué riesgos potenciales enfrentan (robo de identidad, fraude médico);
- qué medidas su clínica está tomando para remediar la situación;
- y qué pasos deben tomar los pacientes para protegerse (monitorear estados de cuenta, cambiar contraseñas si aplica).
La documentación exhaustiva del incidente es esencial por razones legales y operativas. Registre cronológicamente: cuándo se detectó la brecha, qué acciones se tomaron minuto a minuto, quién fue notificado, qué evidencia se recopiló, qué costos se incurrieron. Esta documentación respalda su defensa legal si enfrenta demandas, demuestra diligencia debida a autoridades reguladoras y proporciona lecciones para mejorar protocolos futuros.
La revisión postincidente debe conducir a mejoras concretas de seguridad. Contrate una auditoría externa de ciberseguridad que identifique vulnerabilidades que el atacante explotó y otras que podrían explotarse. Actualice políticas de seguridad basándose en lecciones aprendidas. Refuerce la capacitación del personal en áreas donde el error humano contribuyó al incidente. Considere actualizar tecnología si sistemas obsoletos fueron el punto débil.
La seguridad como pilar de la confianza del paciente
La seguridad de datos en la comunicación médica con pacientes no es una función técnica que puede delegar completamente a su proveedor de IT. Es una responsabilidad integral que abarca aspectos legales, operativos, éticos y comerciales de su práctica.
Cada mensaje de WhatsApp, cada correo con resultados, cada formulario web representa una oportunidad de proteger o comprometer la privacidad del paciente.
Las clínicas que priorizan la protección de datos personales construyen ventajas competitivas sostenibles. Los pacientes mexicanos están cada vez más conscientes de sus derechos bajo la LFPDPPP y valoran profesionales de la salud que demuestran compromiso genuino con la confidencialidad.
La reputación de manejar información médica con los más altos estándares de seguridad informática atrae pacientes que buscan no solo competencia clínica, sino también confianza, profesionalismo y respeto por la privacidad de sus datos personales.
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Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar WhatsApp con pacientes sin riesgos legales?
No con WhatsApp personal. Solo es aceptable con canales controlados, consentimiento explícito y medidas de seguridad claras.
2. ¿Qué pasa si no cumplo la LFPDPPP?
Multas millonarias, sanciones administrativas y pérdida de confianza de pacientes. Los datos médicos son sensibles.
3. ¿La NOM-024 es obligatoria si uso expediente electrónico?
Sí. Exige control de accesos, auditoría, respaldos y trazabilidad completa del expediente clínico.
4. ¿A quién debo notificar una filtración de datos médicos?
Al INAI en máximo 72 horas y a los pacientes afectados.
5. ¿Qué autoridad puede sancionar a mi clínica?
El INAI por datos personales y la COFEPRIS por incumplimientos sanitarios.


